Esta es la dieta detox con la que he perdido dos centímetros de cintura y he reseteado mi cuerpo después de Navidad

Por primera vez sentí la necesidad de limpiar mi organismo y ahora estoy mucho más ligera



Javier Biosca

Pocas dietas me han convencido para ponerme a prueba, pero después de Navidades tenía tal hinchazón y hartazgo de mal comer que decidí meterme en vereda durante cinco días. Mi propósito no era otro que bajar esa inflamación y depurar mi organismo pero me encontré con dos centímetros menos de cintura y un kilo menos. Y no fui la única que lo consiguió.

Después de Reyes el grupo de WhatsApp del colegio de mi hijo mayor abrió una puerta al universo de las dietas que pocas veces he cruzado en mi vida. Por suerte tengo un estómago a prueba de fuego. Como de todo y, más veces de las que debería, sin mesura. No me corto con los snacks y me permito consumir demasiados alimentos que a ciencia cierta se que no benefician a mi organismo. Pero nunca me había sentido mal hasta estas Navidades. Una vez más, abusé de todo tipo de alimentos, los saludables y los que no debería ni comprar. Pero es que me cuesta sobremanera no hacer caso a mi instinto para devorar todo lo que se ponga en la mesa como tampoco puedo pasar de largo en la despensa donde guardo esos caprichos para ocasiones especiales sin caer en la tentación.

Lorena, la mamá de una compañera de clase de mi hijo, nos ofrecía la posibilidad de hacer un plan dietético detox durante cinco días de forma gratuita. Trabaja para una empresa dedicada al bienestar con un gran equipo detrás que incluye un grupo de nutricionistas al cargo de la elaboración de los menús. Era una acción más de marketing a pie de calle que, en mi caso particular, captó mi atención. Al momento pensé cómo me sentaría sumarme a la propuesta. Tenía miedo de perder peso porque hace poco tiempo perdí mucho volumen y ya había conseguido estabilizarme. Sin embargo, sabía que mi organismo agradecería esa limpieza natural. Le escribí por privado para trasladarle mi preocupación y ella me tranquilizó. «Lo que ocurre con este tipo de planes es que cuanta más grasa acumulada tengas, más peso perderás. Si no es tu caso, no te preocupes porque lo que vas a conseguir básicamente es desbloquear la retención de líquidos».

Descansar, comer cinco veces al día y beber mucha agua son pautas fundamentales para alcanzar el éxito con cualquier dieta. Descansar, comer cinco veces al día y beber mucha agua son pautas fundamentales para alcanzar el éxito con cualquier dieta. Antonio Terrón

La dieta detox

La dieta en sí no tiene mucho misterio, pero muchas veces necesitamos las directrices perfectamente delimitadas para ponernos manos a la obra. Antes de empezar me facilitaron una lista de la compra donde abundaban las verduras, las frutas y las proteínas: espinacas, canónigos, rúcula, calabacín, espárragos, zanahorias, tomates, pollo, sardinas, lenguado y solomillo de ternera fueron algunos de los alimentos que me hicieron decantarme definitivamente por el plan. Además, no había nada extraordinario que me echase para atrás. En las directrices que acompañan esa misma lista de la compra había tres premisas fundamentales que destacaban sobre el resto: comerás cinco veces al día, dormirás al menos 7/8 horas y beberás al menos litro y medio de agua cada jornada.

Para los desayunos había tres opciones a escoger y ya eso me pareció la pera, un poco de flexibilidad a la hora de elegir desayuno es un empujoncito de ánimo. Me decanté por la bebida vegetal sin añadir cacao puro porque, entre otras cosas, la nevada del siglo me impidió hacerme con el. A media mañana unas tostadas de pan de espelta con tomate y para comer una ensalada de lentejas. Era el primer día y probaba las lentejas así por primera vez en mi vida. Me encantaron. La merienda era siempre la misma: fruta con un puñado de frutos secos. Para el final (y mi sorpresa), una cena compuesta siempre de dos platos ligeros y sencillos de preparar. ¡Vivan las cremas de verduras y las proteínas a la plancha!

La efectividad del plan, según mi experiencia, depende de varios factores. Fundamental el tema del descanso y la combinación de todo ello con la práctica de ejercicio suave. En mi caso, obvié los entrenamientos de alta intensidad porque el consumo calórico no era alto y una sesión de HIIT hubiese sido contraproducente. Me dediqué al baile y a entrenamientos funcionales de no más de 30 minutos al día. Con ello me mantuve en forma a la vez que me provocaba el cansancio justo para descansar toda la noche.

Conseguí perder un kilo y dos centímetros de cintura, pero lo mejor es que me siento mucho más ligera. Conseguí perder un kilo y dos centímetros de cintura, pero lo mejor es que me siento mucho más ligera. Antoni Bernad

El agua también fue un factor clave. Durante el invierno me cuesta mucho llegar a beber dos litros al día así que el hambre me ayudó a beber esa cantidad. Cada vez que sentía un mínimo de hambre me tomaba un vaso de agua. Calmaba el estómago y antes de acabar el día la botella de 1,5 litros estaba vacía y tenía que volver a rellenarla. «Puedes tomar infusiones también si lo prefieres» me alentaba Sara, compañera de trabajo de Lorena. Teníamos un grupo de WhatsApp con todas las que nos animamos a probar la experiencia y ambas se encargaron de mantener el ánimo y fuerza de voluntad del personal durante todo el plan. Al final escogí el agua sin más y la consecuencia inmediata fue no parar de ir al baño.

El otro gran pilar fue la forma de preparar los platos y las combinaciones que venían determinadas en el menú. Había platos que jamás hubiese pensado que probaría, no tanto por el misterio de su elaboración (eran recetas sencillas), sino porque cuando coges determinados hábitos en la cocina cuesta abrir la mente para probar nuevas recetas (o por lo menos a mí me pasa).

Antes de empezar me pidieron que me pesara y me midiese pecho, tripa y caderas. Al cabo de cinco días repetí la operación y me encontré con la sorpresa. Si que es cierto que desde el primer día noté cómo mi cuerpo se desinflaba. Al segundo día mi tripa hinchada había desaparecido y con el paso de los días me sentía mucho más vital y ligera, como con una energía renovada. Perdí un kilo y me entusiasmé con los dos centímetros menos de cintura pero lo que más me alegró es dejar de sentirme agotada y pesada. No fui la única. El resto de valientes que se animaron a depurar su organismo tuvieron sus compensaciones tanto con la báscula como con el metro.

También me llevo varias lecciones aprendidas muy importantes del plan detox: una, no subestimaré nunca el poder de una nueva receta healthy; dos, definitivamente me subo al carro de las cinco comidas del que no pienso bajarme salvo en contadas ocasiones; tres, no dejaré de beber mis dos litros de agua al día y cuatro, mi descanso no será nunca menos de siete horas (salvo emergencias).

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